Los ocho principios de gobernanza de los comunes.
1. Establecer
claramente los límites del grupo considerado.
2. Hacer
coincidir las reglas que nos gobiernan con las necesidades y condiciones reales
de la gente que es gobernada.
3. Asegurar
mecanismos para que quienes son afectados por las reglas, puedan participar en
modificarlas.
4. Asegurar que
los derechos de elaboración de las reglas de gobernanza del grupo, son
reconocidos y respetados por las autoridades externas.
5. Desarrollar un
sistema de monitoreo y seguimiento entre los propios miembros para asegurar el
cumplimiento de lo acordado.
6. Uso gradual de
sanciones para quienes vulneran los reglamentos de uso común establecido.
7. Proveer medios
de bajo costo y accesibles a todos en la resolución de disputas.
8. Construir
responsabilidad y en los criterios de gobernanza y protección a quienes
participan, desde los niveles más bajos hasta los más altos en los nodos de
relaciones decisionales del sistema.
El no referir a un grupo de estudios determinado para proponer
una sola línea de análisis o de evaluación, a la lectura del estudio SES de
Panguipulli, no tiene tanto que ver con la no existencia de ellos, sino más
bien con el contrario, como ha sido señalado, pero fundamentalmente, porque los
criterios que expresan la multidisciplinareidad de sus enfoques, y el acento
que ellos deben tener sobre enfoques diversos, económicos, sociales, humanos, así
como el énfasis sobre las aproximaciones cuantitativas o cualitativas, de sus
instrumentos que les otorgaran valor científico, debe considerar las implicancias y decisiones
políticas y prácticas de su proceder. Así, podemos decir que nuestros estudios
sobre la complejidad de los sistemas, socioecológicos y la construcción de sus
dinámicas, deben acceder a criterios de validación interna y externa, los
cuales a su vez, deben ser previamente definidos institucionalmente (George and
Bennet 2005, Tong et al 2007).
Nos parece necesario establecer dos precisiones -en rigor
metodológicas-, para abordar esta propuesta. La primera tiene que ver con la
definición misma del lugar de la teoría, en la obra de Ostrom, o más bien, de cuál
es la teoría que sostiene su obra.
Dentro de una obra de décadas que ha sido incluso galardonada
con el Premio Nobel de Economía, las aristas y contenidos específicos, deben
ser acotadas. Según propia declaración del autor, su teoría es una sumatoria o
mejor: una síntesis de muchas teorías, que comenzando en una visión simple de
la economía y el uso de los bienes como necesariamente optimizados por la
supuesta racionalidad del individuo, evolucionó hasta una que incorpora
variables más complejas como el Estado y finalmente una que va más allá de la
dicotomía y se convierte así en una meta-teoría del bien común. Al mismo
tiempo, los estudios ya han sido realizados y nuestro trabajo será precisamente
revisarlos. Digamos que una primera mirada, consistirá a establecer los
criterios más específicos de la mirada y luego, en términos de las conclusiones
de los estudios, establecer algunas sugerencias acerca del desarrollo probable.
Así tenemos que: a) revisión de los estudios, b)
retroalimentación con las fuentes, c) definiciones de contexto (entendidas como
la manera en que este corpus se relaciona, concreta y tendencialmente, con otro
mayor, del que es subsidiario), agreguemos que será necesario avanzar en d)
propuestas de convergencia, a saber: de qué manera este corpus institucional se
inscribe en términos operativos en relaciones y posibles desarrollos de
estructuras supra institucionales como, Namas, Plan Nacional de Adaptación,
Plan Nacional de la Biodiversidad, Acuerdo de Paris, y otros, en la necesidad
de establecer canales de actualización permanentes y coordinados de
información, retroalimentación y participación en la toma de decisiones, todo
lo cual, por cierto, refiere a los beneficios que Ostrom y los estudios que en
ésta línea se ha desarrollado, reconocen al Gobierno Policéntrico.
En efecto, tratándose de una línea de estudio previamente
definida, es esencial determinar cuáles son sus características esenciales. Así,
primero, se trata de un aporte que busca relanzar la perspectiva teórica, es
decir significante, comprensiva, relacional. En segundo lugar, determinar qué
aspectos de la visión específica de E.Ostrom han sido uno, relevados y dos, cuáles
son sus perspectivas hacia delante.
Digamos que definir el campo de atención de la teoría de EO,
puede centrarse en la atención sobre las relaciones entre el bien público y
privado y las meta-relaciones que entre ellos se establecen. En este sentido,
podríamos decir que la obra de EO en si resulta un producto policéntrico en la
medida que cambia el eje de soporte de su atención entre distintas disciplinas,
conjugándolas en una línea tendencial. Así, Economía, psicología, sociología:
relaciones entre bien común y propiedad privada, cooperativismo, motivaciones y
teoría de los juegos, gobernanza y participación. Pero a poco andar la
reflexión impone considerar el cuestionamiento profundo de las categorías a
través de las cuales se considera la propiedad privada.
Decimos que el recorrido general del tratamiento de la Política,
CMNUCC, Leyes nacionales, herramientas y mecanismos, sigue un curso similar al
de la tendencia evolutiva que éste autor objetiva, en cuanto a transitar desde
las ciencias exactas, hacia las Ciencias Sociales y hacia las ciencias del
significado. Ello parece, en nuestro espíritu, objetivar una relación general:
avanzamos hacia una mayor conciencia de la importancia de fijar criterios
éticos, de totalidad, fundamentales, en la medida que avanzamos hacia mayores
niveles prácticos de control y dominio productivo. Y esta tendencia, se
reproduce a distintos niveles de lo real. Por ejemplo, en NU, sin temor a
equivocarnos, podríamos decir que se ha transitado entre Mitigación y
Adaptación, y Transparencia…

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